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Historia 5 Jun 2018

Las primeras boticas en Nuevo León

Conoce la historia de las primeras boticas que existieron en Nuevo León y el páis.

Las boticas eran los lugares donde se preparaban los medicamentos mediante productos vegetales, animales y minerales, ahí mismo se comercializaban y dieron origen a los primeros medicamentos de patente.

Al iniciar el siglo XIX, en Nuevo León sólo existía la botica del Hospital del Rosario, por ello, en 1835, el Dr. José Eleuterio González abre la cátedra de Medicina y Farmacia, con una duración de cuatro años, con el propósito de formar boticarios profesionales, que tanta falta hacían en el noreste de México.

Los primeros alumnos fueron Mariano Serna, Román Manrique, Jesús Sánchez y Vicente Sepúlveda, quienes posteriormente abrirían sus propias boticas, Serna en Linares, Manrique en Saltillo, Sánchez en Victoria, y Vicente Sepúlveda se haría cargo de la botica del Hospital.

En 1851, el Consejo de Salubridad determinó que nadie podría ejercer esta rama de las ciencias médicas sin su autorización, por lo tanto, se dio a la tarea de expedir permisos para abrir boticas, los cuales tenían un costo de 40 pesos.

Para 1870 el listado de boticas que funcionaban eran las siguientes:

  • Botica del Refugio
  • Botica de San Antonio
  • Botica del Teatro
  • Botica de Bolívar
  • Botica del Roble
  • Botica de Mears
  • Botica del Progreso
  • Botica del Águila
  • Botica Sepúlveda (del Hospital)
  • Botica de León
  • Botica de Linares

Para el funcionamiento de las mismas, era requisito que contaran con las siguientes sustancias:

  • Azufre sublimado y lavado
  • Carbón animal
  • Agua destilada
  • Ácido arsenioso
  • Ácido benzoico
  • Estricnina
  • Morfina
  • Atropina
  • Amoniaco
  • Tinturas
  • Bellotas de encino
  • Emplastos de cicuta
  • Pomadas y ungüentos
  • Pastillas de tolú
  • Vinos medicinales.

 

Existían medicamentos considerados “peligrosos” o “venenosos”, que no podían suministrarse sin prescripción médica.

En 1881 y 1888, el Dr. González publicó “Un discurso y un catálogo de plantas clasificadas, dirigido a los alumnos de la Escuela de Medicina de Monterrey”, y “Lecciones Orales de Materia Médica y Terapéutica”, en donde se hace hincapié de la importancia del estudio de la farmacopea regional, y el uso terapéutico de la misma.