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Facultad de Medicina

ANTECEDENTES.

El primer intento por establecer la enseñanza médica en Nuevo León -en la etapa de México neo independiente- se da en el proyecto del Plan de Instrucción Pública, remitido al Congreso del Estado el 27 de febrero de 1826 por el gobernador José María Parás, que en el apartado de Instrucción Secundaria proponía una cátedra de medicina.

En 1828 el gobernador Joaquín García, al amparo de esta legislatura, comisiona a Manuel María del Llano contrate en la ciudad de México, al médico italiano Pascual Costanza. Entre las condiciones del contrato formalizado el 5 de agosto de 1828, Costanza se comprometió a fundar la Cátedra de Medicina, además instruir a las comadres en el arte de la Obstetricia y partear. El Estado se comprometía, entre otras cosas, a construir a la mayor brevedad al anfiteatro anatómico y el jardín botánico y gestionar su nombramiento como director del Hospital del Rosario.

Contrato con Pascual Costanza (fragmento)

La cátedra se inició a finales de ese mismo año y duró sólo tres meses; Costanza se inconformó porque el Estado no construyó las instalaciones acordadas ni lo nombraron médico del Hospital del Rosario, y el Gobierno consideraba exorbitantes esas demandas.

El primer intento de enseñanza médica se truncó en junio de 1829; de los alumnos inscritos cuatro continuaron sus estudios en la escuela de medicina de México y uno, Carlos Ayala, en Guadalajara, todos con el presupuesto originalmente destinado a la escuela de Monterrey. Sólo dos concluyeron la carrera, Ayala, que regresó a esta ciudad, donde ejerció hasta su muerte en 1889 y Francisco Gutiérrez, que radicó en Tampico hasta su fallecimiento prematuro en 1840.

En opinión del doctor José E. González, el Cabildo Eclesiástico propició no se reabriera la escuela de Medicina: “Temiendo que trajeran otro médico y se formalizara el estudio de la medicina, cosa que los canónigos creían que predisponía al materialismo, redujo el sueldo del médico del Hospital a trescientos pesos”.

 

EL PERIODO LATENTE DE ENSEÑANZA MEDICA

Una de las primeras inquietudes del Dr. José Eleuterio González a su arribo a Monterrey en 1833, fue precisamente la desatención de la enseñanza médica. Lo motiva a abrir en enero de 1835 una cátedra de Farmacia en el Hospital del Rosario con cuatro estudiantes, concluyendo felizmente el curso en 1839.

De manera particular siguió impartiendo diversos cursos de Medicina y Farmacia, tomando como base el plan de estudios de la escuela de la Capital, fue lo que llaman algunos historiadores “Periodo Latente” en 1848 uno de sus alumnos, Blas María Díaz, presentó examen que lo acreditó para ejercer la Medicina en Nuevo León

En 1851, a raíz de la creación del Consejo de Salubridad, José Eleuterio González retomó su propósito de abrir un curso más completo de Ciencias Médicas, pero en 1853 el Hospital del Rosario cerró sus puertas en definitiva. El doctor González se limitó a establecer una cátedra de Partos para hombres y mujeres. La desoladora situación en que se encontraba Monterrey lo motivó a primero “promover la erección del Hospital Civil, preliminar indispensable para fundar la escuela de Medicina”

COLEGIO Y HOSPITAL CIVIL, ESCUELA DE MEDICINA.

José Silvestre Aramberri, gobernador de Nuevo León en 1859, utiliza la facultad que originalmente se le concedió en 1857 al entonces gobernador Vidaurri, para fundar el Colegio Civil. Comprendía la instrucción secundaria o preparatoria y las carreras anexas de Jurisprudencia y Medicina, esta última con seis años de duración. También se implantó la de Farmacia.

El 30 de octubre de 1859 es la fecha oficial del nacimiento de la actual Facultad de Medicina, cuya dirección estuvo a cargo del Dr. José Eleuterio González. La planta de catedráticos publicada era la siguiente:

Manuel Garza García: Química, Botánica y Farmacia
José Eleuterio González: Anatomía, Medicina Operatoria y Obstetricia.
Carlos Ayala: Fisiología e Higiene
Francisco González Carrasco: Patología General y Externa
José María Castillo: Patología Externa
Ignacio Garza García: Materia Médica y Terapéutica, Medicina Legal y Física y Química aplicadas a la Medicina.

El Colegio Civil se instaló en la Casa Episcopal de la ciudad, a un lado de Catedral, pero las clases de medicina se impartieron en el Hospital Civil, actual cruce de Cuauhtémoc y 15 de Mayo, recién inaugurado en 1860, gracias al empuje del Doctor González. A más de llenar el hueco dejado por la clausura del Hospital del Rosario, el Civil servía para las obligadas prácticas clínicas.

La inscripción inicial en la carrera de Medicina fue de 15 alumnos, de los cuales 5 obtuvieron su título en 1865. Este alto índice de deserción se explica por los constantes conflictos civiles y por la toma de Monterrey por el Ejército Francés.

El Imperio clausuró el Colegio Civil, pero las clases continuaron de manera semiclandestina en domicilios de los maestros, según relata Gonzalitos en su discurso de la Entrega de Premios del Colegio Civil en 1867.

Al inicio de la década de 1870 nuestra escuela de Medicina incrementó su alumnado, pese a los frecuentes conflictos militares y penurias económicas. Hubo además mejoría en la calidad de la enseñanza; lo testimonian las tesis recepcionales de los primeros egresados

Colegio Civil de Nuevo León en 1867

FACULTAD Y CONSEJO DE SALUBRIDAD

En Diciembre de 1877 el gobernador de Nuevo León expide un decreto que reorganiza la estructura educativa de la entidad, entre otras novedades especifica la separación de la escuela de Medicina del Colegio Civil y su adscripción al Consejo de Salubridad.

El ordenamiento indicaba que la escuela debía acopiar los recursos para su mantenimiento, fundamentalmente de las pensiones escolares (cuotas de los alumnos), pagos por exámenes profesionales de medicina y farmacia; el Gobierno sólo otorgaría una partida por concepto de los alumnos pobres, una especie de becarios.

El futuro de la Institución seguía incierto, sin edificio propio, escaso acervo bibliográfico y mínimo material didáctico. Además, la experiencia de Gonzalitos era que no se podía garantizar el cumplimiento cabal de las aportaciones por parte del Estado.

Gonzalitos supo que el reto sería la supervivencia de la Escuela, para ello convocó a la planta de maestros al iniciar el año escolar 1878 – 1879, este fue el asunto principal tratado en junta directiva de instalación de la Escuela de Medicina en forma independiente. Los puso al tanto de sus recelos y todos prometieron cumplir con fidelidad su obligación docente, aun en el caso de que no pudieran recibir el pago por su trabajo

No hubo necesidad de que los maestros cumplieran de inmediato este sacrificio, pues de acuerdo al libro de tesorería existente en el Archivo Histórico de la Facultad, fue posible sortear el problema económico de forma más o menos satisfactoria en esta etapa.

PRIMER EDIFICIO

Don José Eleuterio González quiso asegurar, antes de su fallecimiento en 1988, la continuidad de sus dos obras más entrañables. Dejó un legado cuantioso para concluir el Hospital Civil y para la construcción del edificio de la escuela de Medicina. El inmueble se levantó anexo al nosocomio y fue puesto en marcha en 1892.


Escuela de Medicina de Nuevo León, 1893

Por desgracia, las flamantes instalaciones se usaron poco tiempo, pues el alumnado descendió a niveles críticos; en 1889 contaba con 64 alumnos inscritos, algunos de ellos provenientes de estados cercanos como Coahuila y Tamaulipas. Seis años más tarde tenía menos de 40 y para el ciclo escolar 1895-1896 no se inscribió ninguno a primer grado. Luego de un infructuoso plazo extra, el Gobierno decidió la clausura de la escuela en 1898, a diez años de la muerte de su fundador, disponiendo que sólo continuaran los estudiantes inscritos hasta terminar la carrera, que terminaron en 1903.

LA FACULTAD DE MEDICINA EN EL SIGLO XX

Concluida la primera etapa de la Revolución Mexicana con el destierro de Díaz y el relevo de Bernardo Reyes en la entidad, se realizó un nuevo esfuerzo para reabrir la escuela de Medicina en el ciclo escolar 1912-1913, continuando en la dirección el Dr. Juan de Dios Treviño, sucesor inmediato de Gonzalitos.

La población escolar no rebasó los 20 alumnos por varios años, en tal condición continuó hasta 1918 en que falleció el Dr. Treviño Por varios años el Gobierno planteaba que la Escuela debía autofinanciarse; y sólo de manera irregular y escasa apoyaba económicamente a la Facultad, a base de reiteradas peticiones y por influencia personal de sus Directores ante el Gobierno.

Por varios años la Facultad siguió con penurias económicas y la amenaza de su clausura definitiva. Maestros y alumnos lucharon con denuedo por su supervivencia, destaca la figura del Dr. Eusebio Guajardo, que asumió el mando por cuatro ocasiones intercaladas, en el lapso 1918-1936.
La Escuela de Enfermeras, fundada en 1915, se integró a la Medicina por acuerdo del Gobierno en 1928. Al organizarse la Universidad de Nuevo León en octubre de 1933, la Facultad fue parte del núcleo primogénito, siguiendo anexa la Escuela de Enfermería.
La Facultad pudo estabilizar su funcionamiento a partir de la década de los treinta del siglo XX, cuando la matrícula empezó a crecer de forma continua. Al nacimiento de la Universidad de Nuevo León en 1933 fungía como director de Medicina el Dr. Procopio González.
La escuela de Odontología, antecedente de la actual Facultad, inició anexa a Medicina en 1939 y en tal situación estuvo por varios años.

EL PROYECTO HOSPITAL – ESCUELA

El Dr. Angel Martínez Villarreal inició su carrera docente como secretario de la Facultad, en una gestión del doctor Guajardo 1927 – 1928.

Siendo director de la Facultad en 1944 el Dr. Martínez Villarreal, se desarrolló en Monterrey el I Congreso Nacional de Facultades de Medicina. Presentó la propuesta de crear el Hospital-Escuela con organización departamental, donde aquél estuviera subordinado a ésta; idea resumida en su frase, “Todo servicio de asistencia en el hospital debe hacerse en función de la enseñanza”.


El Dr. Francisco L. Rocha, director del Nuevo Hospital Civil Dr. José Eleuterio González, se opuso al proyecto en su conjunto, lo que desencadenó una huelga estudiantil y renuncia en masa de los docentes en apoyo a la Junta Directiva de la Facultad. La polarización se agudizó al secundar el paro toda la Universidad.

El Gobierno, si bien no aprobó la propuesta en su totalidad, optó por una solución intermedia, con lo que inició la necesaria coordinación entre Facultad de Medicina y Hospital Civil, instituyendo departamentos y servicios por. Francisco Vela González, médico que substituyó a Francisco L. Rocha en la autoridad hospitalaria, emprendió esta reorganización.

Martínez Villarreal, impulsor indiscutible, falleció en 1945, sin ver la cristalización de su proyecto, que sería siete años más tarde.

EL NUEVO EDIFICIO

En 1948 se inició la construcción del actual edificio de la Facultad, a cargo de los ingenieros Manuel Martínez Carranza y Leobardo Elizondo, así como el arquitecto Joaquín A. Mora. Parte de su costo se pagó con la venta de los terrenos donde estuvo la antigua escuela al IMSS, que edificó su hoy Hospital de Especialidades.

El plantel se mudó provisionalmente al edificio Tirso Garza, de Zuazua y 15 de mayo. El director durante dicho período, Dr. Roberto Treviño Martínez, estableció la carrera de Laboratoristas, anexa a la Facultad.

A finales de 1951 se inició el traslado a las nuevas instalaciones y en 1952 se inauguraron formalmente por el Lic. Miguel Alemán, presidente de la República, siendo el Dr. Serapio Muraira director del plantel.